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20 de mayo de 2021

Adiós a los prejuicios: una pyme puede tener una calificación crediticia mejor que una empresa del IBEX 35

Es hora de que las medianas empresas se desprendan del estigma de debilidad que los financiadores suelen atribuirles por su tamaño. Casi la mitad de las calificaciones crediticias realizadas por INBONIS Rating a pymes hasta la fecha han recibido una nota BB (el 46%) y un 16% alcanza un rating igual o superior a BBB. Estas calificaciones positivas mejoran las obtenidas por algunas conocidas empresas del Ibex 35.

De la estadística de INBONIS se desprende, además, que la mayoría de las calificaciones están por encima del rating medio de las pymes españolas, que estaría situado B- si se toma como referencia las tasas de mora en crédito bancario (4,6% en diciembre de 2020). Por tanto, si una empresa quiere diferenciarse ante los bancos y atraer nuevos inversores, podrá utilizar la calificación crediticia positiva como herramienta para demostrar su solvencia y diferenciarse del resto de las pymes.

Esta diferenciación es decisiva para su futuro en momentos como el actual, en los que a la banca le resulta complicado financiar a las pymes porque es difícil discernir qué empresas están en condiciones de pagar su deuda. Las empresas deben intentar “ponérselo fácil” al banco a la hora de pedir financiación, y la calificación crediticia reduce la asimetría de información que habitualmente existe alrededor de la pyme.

Ahora que lo peor de la pandemia ya ha pasado, es necesario que las empresas miren al futuro y, además de contar con líneas adecuadas para manejar su fondo de maniobra, aprovechen las nuevas oportunidades de financiación ligadas a los fondos europeos de recuperación y al creciente interés del capital privado por la empresa mediana para dar un impulso a su inversión productiva.

En este sentido, un informe de calificación crediticia positivo puede ayudar a las empresas a demostrar su solvencia ante los inversores y también a detectar oportunidades y puntos de mejora en la propia organización.  Además, en muchas ocasiones la calificación crediticia es indispensable para acceder a programas de financiación públicos.