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1 de octubre de 2021

El Estado ahorrará entre 20 y 60 millones de euros utilizando la calificación crediticia en el procedimiento de acceso al Fondo de Recapitalización

INBONIS Rating, pionera en el rating de pymes en Europa, ha comenzado a emitir informes de calificación sobre las empresas que solicitan el apoyo público temporal con cargo al Fondo de Recapitalización de 1.000 millones de euros para las empresas afectadas por la COVID-19. COFIDES, gestora del fondo, contará así con una opinión independiente de una agencia de calificación registrada y supervisada por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) sobre el riesgo que conlleva para las arcas públicas financiar a cada empresa. Según las estimaciones de INBONIS, el uso de la calificación crediticia como triaje durante el proceso de admisión al Fondo de Recapitalización podría ahorrar al Estado entre 20 y 60 millones de euros.

El Fondo de Recapitalización, dotado con 1.000 millones de euros, está concebido como un vehículo de apoyo financiero público de carácter temporal, destinado a restaurar la solvencia de empresas que, aun siendo viables a medio/largo plazo, se han visto golpeadas por pandemia y no consiguen financiación por otras vías. Las calificaciones de INBONIS permitirán a COFIDES descartar, por un lado, a las empresas que pueden financiarse en el mercado y, por otro, a las que presenten un mayor riesgo de entrar en default en el horizonte temporal de amortización de las ayudas (inferior a ocho años), lo que impediría recuperar la cantidad aportada. Siguiendo este criterio, sólo las que empresas con una calificación otorgada por Inbonis de B+ o CCC podrían pasar a la fase de análisis.

La intervención de una agencia de calificación evita falsos positivos, es decir, empresas que serían consideradas B+ o CCC, pero que en realidad se encuentran uno o dos escalones por debajo en la escala de rating, lo que podría elevar sustancialmente su riesgo de impago y, por consiguiente, las pérdidas del fondo. INBONIS ha planteado tres escenarios (bajo, medio, alto) para cuantificar el quebranto que ocasionaría para el fondo financiar a estos falsos positivos. Según sus estimaciones, estas pérdidas oscilarían entre los 20 y los 60 millones de euros.

Ya están publicadas en la web corporativa de INBONIS, www.inbonis.com las primeras calificaciones crediticias de empresas interesadas en el Fondo de Recapitalización tras firmar el contrato con COFIDES. Las calificaciones crediticias de las empresas calificadas tendrán la mayor difusión posible: la nota o escalón de calificación es de conocimiento público, y los informes de calificación que los sustentan serán accesibles a través de suscripción en la misma web.

La inclusión de los rating en el procedimiento de acceso al Fondo está en línea con otras iniciativas europeas, como el Pan-European Guarantee Fund del Fondo Europeo de Inversiones, que requiere que la empresa cuente con un rating oficial externo igual o superior a B-, o el programa ‘Relance’ del Gobierno Francés, de una cuantía de 20 mil millones de euros, que exige a las empresas una calificación mínima de BB-, lo que ha facilitado su aprobación por Bruselas.

“Estamos ante un cambio de paradigma en la concesión de financiación pública. Ante la dificultad para movilizar con rapidez y diligencia una ingente cantidad de recursos públicos hacia miles de empresas, las administraciones empiezan a requerir opiniones expertas e independientes que aportan agilidad y objetividad de todo el proceso y garantizan el cumplimiento del marco europeo. Esto dota a la financiación pública de una mayor transparencia”, ha explicado el Consejero Delegado de INBONIS, Alberto Sánchez Navalpotro.

La democratización de la calificación crediticia y su normalización en el mercado financiero abre nuevas posibilidades de financiación alternativa a la bancaria para las medianas empresas, que podrían acudir al capital privado para financiar su transformación a largo plazo.

“Las empresas medianas necesitan abrirse a nuevas alternativas de financiación para poner en marcha sus proyectos de innovación y crecimiento, como ocurre en Estados Unidos, donde el 80% de la inversión de las empresas se realiza con financiación no bancaria. En Europa, por el contrario, la financiación proveniente del capital privado representa sólo el 20% del total. Pero si se generaliza la calificación crediticia, es posible que los inversores institucionales se encuentren más cómodos a la hora de financiar a las empresas y sean los que acaben financiando la recuperación económica”, ha asegurado Sánchez Navalpotro.

INBONIS ha desarrollado un modelo de evaluación de riesgos robusto y probado, que tiene en cuenta las peculiaridades de las pymes y mid- caps y garantiza la fiabilidad de sus calificaciones. Para agilizar los plazos de tramitación y que los ratings crediticios sean asequibles, utiliza tecnología propietaria para facilitar la labor de los analistas, que emiten los informes de calificación en un plazo no superior a diez días.

Si desea una calificación crediticia de INBONIS Rating, póngase en contacto con nosotros aquí.

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