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12 de julio de 2021

Obligaciones Relance, la apuesta francesa por la inversión del futuro

El Plan Relance francés, diseñado para permitir la recuperación de las empresas francesas, es un buen ejemplo de cómo fomentar la inversión a largo plazo. El plan no sólo incluye los Préstamos Participativos, sino también las Obligaciones Relance. De los 20.000 millones de euros destinados a las pymes y empresas medianas francesas, entre 5.000 y 6.000 millones de euros se dedicarán a Obligaciones Relance.

Las obligaciones Relance no son obligaciones convertibles y, por lo tanto, no tienen ningún impacto en la estructura de capital de una empresa. La principal ventaja de este producto es el reembolso in fine, que tiene lugar al cabo de 8 años y que permite un margen de maniobra financiera a largo plazo. El coste de estos GOLD es también tres veces menor que el de una emisión de bonos convencional.

Al igual que los PPR, los GOLD son un producto de deuda senior, lo que refuerza la solvencia de las empresas al ser considerados como cuasi-capital en el sentido del Código Monetario y Financiero. De acuerdo con el espíritu del plan de recuperación, el objetivo es dar a las empresas tiempo para invertir y avanzar.

Efectivamente, Francia ha pasado de la doctrina del «cueste lo que cueste» al «cuando valga la pena». El número de beneficiarios de este mecanismo GOLD ronda las 2.500 empresas (frente a las 10.000 del PPR y las más de 670.000 del PGE), lo que demuestra la gran selectividad de este programa. Esta selectividad se ve reforzada por el hecho de que los beneficiarios de GOLD deben tener una calificación crediticia mínima de BB-.