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21 de mayo de 2021

Cinco razones por las que utilizar la calificación crediticia en el estímulo público

El fondo Next Generation EU movilizará en España 140.000 millones de euros para financiar la transformación económica. En la adjudicación de ayudas públicas, la calificación crediticia debe ser utilizada como criterio de elegibilidad para mejorar el proceso por cinco razones:

  1. Aporta transparencia y objetividad
    Exigir una calificación crediticia positiva como requisito para acceder a los préstamos supone incorporar una condición objetiva e inequívoca que clarifica el proceso de concesión de ayudas asegura la igualdad de trato para todas las pymes y permite a las instituciones públicas controlar la adecuada distribución de los fondos.
  2. Es más eficiente
    Ni el Estado ni las Comunidades Autónomas poseen los recursos suficientes para evaluar la idoneidad de todas las pymes que solicitarán financiación en un breve espacio de tiempo. Condicionar la financiación pública a la obtención de una calificación crediticia positiva resuelve este problema porque libera recursos públicos y agiliza considerablemente los trámites de concesión.
  3. Garantiza la validez del procedimiento ante la Unión Europea
    El uso de la calificación garantiza que el proceso de acceso al estímulo financiero público concedidas cumplen con las exigencias en lo relativo a la normativa sobre ayudas de estado y viabilidad de las empresas solicitantes. Así se evita que, en un futuro, la justicia europea pueda solicitar la devolución de las ayudas proporcionadas por España a las empresas, como ya ha ocurrido en anteriores ocasiones (tax lease español).
  4. Reduce la morosidad de los préstamos
    Las calificaciones crediticias son opiniones dinámicas, que van actualizándose a medida que surgen eventos relevantes para la empresa, lo que ayuda en el proceso de análisis de las compañías y mejora la gestión del riesgo de carteras. Dado el carácter limitado de los recursos públicos, destinar los fondos a empresas viables es indispensable para lograr el mayor efecto posible con los mismos.
  1. Facilita la cooperación público-privada
    El saneamiento del balance de las medianas empresas, fuertemente endeudadas por la pandemia, precisa de la colaboración público-privada canalizada a través de préstamos participativos, deuda subordinada, deuda preferente y deuda convertible. Pero, para que las gestoras y los grandes inversores institucionales puedan invertir de forma «segura» en las pymes, necesitan una opinión independiente que sea reconocida por todos los actores del mercado financiero, esto es, una calificación crediticia.