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10 de diciembre de 2021

Cómo conseguir una financiación bancaria más favorable en tiempos de crisis

Las pymes españolas que solicitaron préstamos bancarios entre abril y septiembre percibieron un endurecimiento de las condiciones aplicadas en cuanto a los tipos de interés y a las garantías requeridas, si bien otras condiciones —como el plazo de vencimiento o el importe concedido— mantuvieron una evolución más favorable. Según la última “Encuesta semestral sobre el acceso a las empresas a la financiación externa de las empresas en la zona euro” del Banco Central Europeo (BCE), el porcentaje de pymes que informaron sobre un aumento de los tipos de interés se situó en el 23% en España, frente al 14% del semestre anterior.  Además, se ha producido un ligero aumento de las peticiones de fondos rechazadas, hasta situarse en un 7%.

La Encuesta del BCE podría confirmar un hecho que se repite en tiempos de crisis: cuando hay incertidumbre, los bancos suelen extremar la prudencia en la concesión de los préstamos y tienden a endurecer las condiciones de financiación para reducir su riesgo de crédito.

Entonces, ¿cómo conseguir una financiación bancaria más favorable en tiempos de crisis?

Para conseguir financiación bancaria es indispensable generar confianza en los bancos. Conviene recordar que el banco no es otra cosa que un proveedor y, por lo tanto, hay que negociar con él las condiciones de préstamos y líneas de crédito, aportando la documentación necesaria para llegar a un acuerdo que convenga a las dos partes.

El objetivo de esta documentación es demostrar la solvencia propia para conseguir la financiación bancaria. Una buena opción es presentar una calificación crediticia positiva, remitida por una agencia de calificación crediticia acreditada por la Autoridad Europea de Valores y Mercados, ESMA.

La calificación crediticia

La calificación crediticia ayuda al banco a comprender mejor la situación de la empresa, ya que, además de la nota de rating, el Informe de Calificación ofrece un estudio cualitativo de los riesgos de negocio; factores explicativos de las principales variables (modelo económico, crecimiento, posición competitiva, solvencia, rentabilidad, endeudamiento, liquidez, accionariado, gobierno corporativo, etc.) y una comparación entre la empresa y su sector. Además, el uso de la calificación crediticia tiene otras ventajas para los bancos que podrían facilitar la concesión del préstamo.

Otra de las claves es diferenciarse de las empresas menos solventes. Atendiendo a la tasa de mora en crédito bancario (4,6% en diciembre de 2020), la calificación media de las pymes españolas estaría situada en B-. Si una pyme quiere mejorar sus condiciones de financiación, podrá utilizar la calificación crediticia positiva como herramienta para demostrar su solvencia y diferenciarse del resto de las pymes.

 

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