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18 de mayo de 2021

¿Cómo contribuirá la calificación crediticia a mantener abierto el grifo de la financiación bancaria?

La pandemia de COVID-19 supone un reto para la financiación de las pymes. Históricamente, en situaciones de crisis, los bancos se han visto obligados a extremar la prudencia en la aprobación de los préstamos y a endurecer las condiciones de financiación. Sin embargo, el mercado financiero cuenta hoy con una herramienta de objetivación del riesgo crediticio que puede contribuir a facilitar el flujo de crédito: la calificación crediticia. Veamos cómo una calificación crediticia ayuda a los bancos a mantener abierto el gripo de la financiación:

  • Ayuda en la decisión de financiación:
    La calificación crediticia aporta a los bancos una mejor comprensión del riesgo crediticio de las pymes y puede servir como guía para cribar a las empresas que solicitan financiación, especialmente para aquellas entidades que no cuenten con un modelo avanzado de riesgos. Los grandes bancos, que sí poseen potentes modelos estadísticos, pueden utilizar la calificación crediticia como una segunda opinión, humana, especializada, independiente y objetiva, que refuerza sus propios mecanismos de evaluación.
  • Orientación en fijación del tipo de interés:
    Los bancos pueden tomar las calificaciones crediticias de una empresa como referencia para fijar el tipo de interés aplicable a su deuda. El precio de la financiación dependerá, en ese caso, de la calidad crediticia expresada en la nota de rating, por lo que entre una calificación BB y una B puede haber un incremento sustancial del tipo de interés.
  • Cálculo de capital regulatorio:
    Las calificaciones crediticias son aceptadas para el cómputo de recursos propios que los bancos tienen que destinar a absorber las pérdidas que pudieran surgir como resultado de sus riesgos. Gracias a este mecanismo, los bancos que prestan fondos a empresas con una mejor calificación crediticia son premiados con un menor requerimiento de recursos propios.
  • Titulación de los activos bancarios:
    Las calificaciones crediticias de pymes pueden ser utilizadas en la titulación de préstamos concedidos a pymes por parte de los bancos. Los programas de titulación, avalados por el Estado, pueden ser una buena fórmula para financiar a las pymes a largo plazo.