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17 de mayo de 2021

Los cuatro requisitos que garantizan la independencia de las calificaciones en Europa

Tras la crisis económica de 2008, en las que las grandes agencias de calificación jugaron un papel más que cuestionable, la Unión Europa estableció una rigurosa legislación, la más dura del mundo, para asegurar la independencia y objetividad de sus calificaciones.

De acuerdo con la normativa europea, para poder operar en el territorio común y conseguir su registro por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés), las agencias deben cumplir una serie de exigencias, que pueden resumirse en cuatro requisitos, supervisados constantemente:

  1. Objetividad: ESMA verifica que la metodología de calificación empleada por INBONIS es rigurosa, sistemática, continua y sujeta a una validación basada en la experiencia histórica.
  2. Independencia: Para conseguir y mantener su acreditación, INBONIS tiene que demostrar que su labor de calificación no está sujeta a influencias políticas y presiones económicas. Entre otros aspectos, ESMA comprueba los siguientes factores: propiedad y estructura organizativa, recursos financieros, experiencia del personal y gobierno corporativo.
  3. Revisión continua: El regulador europeo verifica que las calificaciones crediticias de INBONIS se revisan de forma permanente, adaptándose a las modificaciones que se produzca en el tiempo y a los cambios en las condiciones de mercado. Como mínimo, las agencias deben revisar sus calificaciones una vez al año.
  4. Transparencia e información al mercado: Los principios de la metodología empleada para la emisión de las calificaciones de crédito están a disposición del público, de forma que todos los usuarios potenciales pueden juzgar si esta metodología es consistente.